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viernes, 29 de junio de 2012

Aumenta la supervisión de Internet entre los padres españoles: en dos años ha pasado del 58 al 72%

Estudio sobre la seguridad de la información y la e-confianza de los hogares españoles, informe anual 2011 (17ª oleada)

El Inteco ha publicado su Informe anual 2011 sobre La seguridad de la información y la e-confianza de los hogares españoles, en el que ha realizado 7.398 entrevistas a usuarios y 14.248 auditorías remotas online a ordenadores domésticos. Entre los resultados obtenidos resaltamos los siguientes:

  • Pese a que el 91,6% de los ordenadores domésticos en España tiene instalado un antivirus, 1 de cada 3 equipos aloja malware de riesgo alto.
  • La mitad de los usuarios cuyos equipos están infectados con malware lo desconocen. Son un 45% de los ordenadores los que alojan algún tipo de código malicioso, generalmente troyanos (36,9% del total de equipos explorados).
  • 4 de cada 10 usuarios no cambian sus hábitos después de sufrir algún incidente de seguridad. El 8,6% ha dejado de compartir en redes de intercambio de archivos, el 6,8% ha dejado de usar software no autorizado. El abandono del comercio electrónico y de la banca electrónica a causa de estos problemas se sitúa en un 5,4 y 4,7% respectivamente.
  • El 27,4% ha afirmado realizar de forma consciente alguna práctica de riesgo cuando usa Internet: la tercera parte ha descargado archivos sospechosos y un 16,1 por ciento ha abierto enlaces no seguros a páginas.
  • El 68% de los encuestados dice haber recibido correos no deseados, y un 20% haber sufrido problemas relacionados con virus informáticos, troyanos y otros tipos de malware.
  • En el 26,6%o de los hogares participantes en el estudio vive un menor de hasta 16 años que utiliza Internet.
  • La supervisión por parte de los padres de los contenidos a los que ha accedido el menor ha pasado en dos años de 58,4 al 72,2%.
  • La comunicación y la implicación de los padres en la navegación del menor se han estancado aunque en un amplio porcentaje de adopción (todas ellas por encima del 60%).
  • Problemas e incidentes que han sufrido los menores y de los que sus padres tienen conocimiento:
    • Acceso a contenidos inapropiados de carácter sexual: 13,1%.
    • Posible aislamiento social: 8,5%.
    • Que el menor facilite sus datos de contacto: 7,1%.
    • acceso a contenidos violentos: 6,9%.
  • Cada vez más usuarios restringen el acceso a su información en las redes sociales: actualmente solo un 8,3% de los usuarios de redes sociales mantienen su perfil accesible para cualquiera, la mitad que hace dos años. También ha aumentado el porcentaje de los que limitan el acceso a sus contactos (51,2%) o a únicamente algunos de ellos (17,3%).

  • Entre las preocupaciones de los españoles acerca de las redes sociales, destaca que el desconocimiento e ingenuidad de los menores puedan ser aprovechados en ellas para abusar de su confianza. INTECO también ha observado cómo estas comunidades online se están convirtiendo en objetivo para los delincuentes, aprovechando el intercambio de información personal que se realiza en ellas y utilizando técnicas de ingeniería social y ataques basados en código malicioso: los atacantes roban las credenciales personales de usuarios para poder enviar desde esas cuentas malware a sus contactos personales, quienes creen que procede de un usuario de su confianza. Así, un 5,6% de usuarios ha declarado haber sido víctima de suplantación de identidad en el segundo cuatrimestre de 2011.

  • Apenas un 8% de los internautas ha asegurado que confía poco o muy poco en Internet frente al 50% que confía mucho o bastante en ella. El 25% ha señalado que no confía lo suficiente en Internet como para utilizar servicios de compra o banca online.

  • El 83,4% ha reclamado que la Administración se implique más en la seguridad de Internet, exigiendo principalmente el desarrollo de herramientas gratuitas (30,1%), una vigilancia más cercana de lo que ocurre en Internet (16,6%) y la adaptación de la legislación para contemplar los nuevos delitos tecnológicos (15,3%).
Fuente: PortalTIC (Europa Press)

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sábado, 5 de noviembre de 2011

Un estudio recomienta que los padres controlen el uso que los menores hacen del «smartphone»

El Estudio sobre seguridad y privacidad en el uso de los servicios móviles por los menores españoles, elaborado por INTECO y Orange y presentado en la jornada SmartPhones y Menores: Oportunidades y Riesgos, ha revelado que los menores españoles se inician en el uso de estos dispositivos a los 10 años.

Portada del estudio sobre smartphones y menores en EspañaOtros datos destacados del informe son:

  • La edad media de inicio en la telefonía móvil por parte de los menores españoles se sitúa entre los 10 y los 12 años.

  • España es uno de los países donde los menores (de 10 a 16 años) afirman ver menos imágenes sexuales online: 11% frente a media europea del 14%

  • También es uno de los países con menor incidencia del ciberbullying: 4%.

  • El 2,5% de los menores confiesa haber sido objeto de ciberacoso a través del smartphone por parte de otros menores

  • El 31% de usuarios de más de 13 años usan smartphones (teléfonos inteligentes).

  • El 82,3% de los menores usan su móvil para hacer y enviar fotografías.

  • El 4,8% de los menores encuestados reconoce que su imagen ha sido difundida por otros sin haber prestado consentimiento.

  • El 4,3% de los menores ha recibido imágenes sugerentes de personas de su entorno (sexting pasivo), y un 1,5% reconoce haberse hecho a sí misma/o fotografías de carácter sexy (sexting activo).

  • El sexting activo es más practicado por chicas (2,2%) al contrario que sexting pasivo, más practicado por los chicos (5,1%).

  • Un 3,8% de los menores afirma que ha recibido llamadas o SMS de adultos desconocidos que querían conocerles

  • El 17,8% de los menores dice haber sido objeto de perjuicio económico (estafas, fraudes, etc.) con su smartphone.



El informe destaca el espectacular avance en el uso intensivo de los servicios avanzados que ofrecen este tipo de teléfonos:


  • acceso a redes sociales: del 7,1% en 2010 se ha pasado al 54,3% en 2011

  • mensajería instantánea: del 12,4% al 48,3%

  • juegos: del 51,6% al 65%



El estudio insiste en la necesidad de informar y educar a los niños en las amenazas derivadas del uso inadecuado de los dispositivos de última generación y han ofrecido algunas recomendaciones como evitar el uso excesivo o adictivo del smartphone, que los padres establezcan normas de uso (tiempo, gasto mensual y servicios) y expliquen a los jóvenes la importancia de la privacidad y los riesgos que pueden derivar de compartir información con desconocidos.

Concienciar al joven sobre la importancia de la privacidad y la seguridad, contribuye según los autores del estudio a minimizar los riesgos y evitar posibles amenazas como el grooming o el ciberbullying.

Las entrevistas fueron realizadas a familias españolas con hijos entre 10 y 16 años que disponen de smartphone para uso particular, entre los días 20 de septiembre y 14 de octubre de 2011, y ha contado con la colaboración, entre otros expertos, de Jorge Flores, director de PantallasAmigas.



Fuente: La Razón e INTECO.

martes, 22 de febrero de 2011

¿Por qué nuestros hijos practican «sexting»?

¿Qué puede llevar a un adolescente a enviar una imagen de alto contenido sexual de sí mismo a su pareja o a alguien con quien quiere flirtear usando el teléfono móvil? Esto es lo que nos preguntamos quienes estamos pendientes de una relación saludable de los menores con las tecnologías. Esto es: ¿qué lleva a los chavales y chavalas de hoy en día a practicar el sexting en su forma más común?

Ilustración Sexting
Según el Estudio sobre seguridad y privacidad en el uso de los servicios móviles españoles, realizado en colaboración por el Observatorio INTECO y Orange y publicado en 2010, en España 8 de cada 10 adolescentes de 15 a 16 años posee su propio teléfono móvil, con el que la mayoría (más del 88%) hace fotografías, que envía a otras personas (48,2%) y publica en Internet (20,8%).

Ampliando este enfoque a la franja de edad de 10 a 16 años, la posesión de un terminal de telefonía móvil se da en 2 de cada 3 menores españoles. La investigación realizada en este Estudio indica además que el 4% de los chicos de esta franja de edad dice haber utilizado su teléfono para hacerse a sí mismo fotos o vídeos en una postura provocativa (no necesariamente desnudos ni eróticas). Y el porcentaje asciende al doble (8,1%) en el caso de los que declaran haber recibido estos contenidos de chicos o chicas conocidos.

Por tanto, que este fenómeno existe es una realidad constatable que, además, no es exclusiva de los menores de edad. Personas famosas también lo han hecho y se trata de un fenómeno tan global como la propia Red. ¿Es una moda, es un accidente, es una consecuencia de los tiempos que vivimos? ¿Por qué lo hacen?

La respuesta no es fácil ya que es una práctica reciente sobre el que no hay grandes estudios por lo que nos queda la especulación guiada por la observación. Y especulando… pueden confluir una o varios de estos factores:




  1. Creen que una imagen en un terminal móvil está segura y no son capaces de proyectar, de imaginar, las variadas formas en que esa imagen puede salir del dispositivo. Un robo, un error, una broma, un extravío… o la voluntad de su propietario.

  2. Confían plenamente en la discreción —cuando no en el amor eterno profesado— por parte del destinatario del envío. Carecen de experiencia vital suficiente que les invite a pensar en que las cosas, en la vida, cambian por muy diversos factores.

  3. Sienten cierta presión de grupo que les lleva a ganar notoriedad y aceptación en este contexto, el digital, tan importante para ellos. Este factor, añadido a la plenitud hormonal, puede generar combinaciones poco recomendables.

  4. Las influencias y modelos sociales distan del recato. La exhibición de relaciones sexuales o desnudos por personas no profesionales, comunes, abundan en la Red. Si pueden ver a cualquier persona anónima en su intimidad a través de la Red, no parece tan grave que uno aparezca de esta guisa. El “desnudeo” es algo común, hasta cierto punto normalizado.

  5. Desconocen las consecuencias que para su vida puede llegar a tener el hecho de que esa imagen comprometida sea de dominio público.

  6. La natural falta de percepción del riesgo que acompaña a la adolescencia y el espíritu transgresor desencadenan ciertos desafíos. En algunos casos resulta simplemente divertido, en otros, sirve para coquetear o dar otro contenido a una relación.



Sea como fuere, el resultado de esta práctica puede generar serios problemas que van desde la pérdida de la privacidad y la merma de la imagen y el propio honor hasta la victimización en el marco de una espiral de ciberbullying.

Precisamente con el objetivo de dar a conocer al público el fenómeno del sexting y prevenir sobre los riesgos que puede implicar, INTECO y PantallasAmigas han presentado conjuntamente la “Guía sobre adolescencia y sexting: qué es y cómo prevenirlo”. En esta guía, menores y adultos pueden encontrar una serie de consejos y recomendaciones para identificar y minimizar los efectos negativos que puede tener el sexting. Además, la guía ofrece unas pautas de actuación en caso de incidencia y facilita una serie de enlaces de interés, donde el lector podrá encontrar información adicional sobre el fenómeno.

Fuente: PantallasAmigas. Publicado previamente por Jorge Flores Sigue al director de PantallasAmigas en Twitter en el Blog del Observatorio de la Seguridad de Inteco.

martes, 25 de mayo de 2010

Los problemas que más afectan a los menores españoles en su uso de móviles son los que menos preocupan a sus padres

El INTECO y Orange han hecho públicos los resultados de un Estudio sobre seguridad y privacidad en el uso de los servicios móviles por los menores españoles realizado mediante 644 encuestas personales en hogares españoles, a los propios menores y a sus padres. Los resultados del estudio se completan con las aportaciones de 55 expertos que han aportado una visión cualitativa y multidisciplinar al proyecto de investigación.

El estudio ha revelado, entre otros datos, que la edad media de inicio en el uso de teléfonos móviles se sitúa entre los 10 y los 12 años.

Así mismo los expertos participantes han agrupado los peligros más importantes en su opinión, que suponen los celulares para los menores de edad, en las siguientes categorías:


Los que más preocupan a los padres son:

  • contenidos inapropiados

  • ciberbullying

  • grooming



Los riesgos que tienen una mayor incidencia entre los menores, según el estudio, son:

  • uso excesivo y adicción (36%)

  • riesgos económicos (29,2%)

  • virus y spam



En los siguientes casos, pese a una menor incidencia, se ha detectado que los padres consideran que son problemas que suceden con menor frecuencia de la que se ha constatado en el estudio:

  • contenido obsceno procedente de adultos: incidencia = 0,6%

  • comunicaciones de adultos desconocidos: 4%

  • ciberbullying: 5,9%



Aunque el 94,4% de los padres asegura hablar del tema de la seguridad en el uso del móvil, sólo el 68,3% considera que su hijo/a está protegido/a al usarlo.

El estudio no hace mención a los riesgos físicos asociados al uso excesivo del teléfono:

Es obvio que un uso excesivo del teléfono móvil (o de cualquier otra herramienta) puede llegar a constituir un problema. En primer lugar, porque la consecuencia más directa (un gasto desmesurado) es un efecto tangible. En segundo lugar, porque puede implicar situaciones como una reducción del rendimiento escolar, discusiones familiares o, en los casos más graves, cuestiones relacionadas con la dependencia o adicción.


Es decir, las únicas consecuencias que consideran los autores del informe derivadas de un uso excesivo son el riesgo de un excesivo consumo económico y los riesgos psicológicos relacionados con la adicción. No se hace mención alguna de los riesgos derivados de la excesiva exposición a las radiaciones de microondas emitidas por estos aparatos y que llevaron a las recomendaciones contenidas en el denominado Informe Steward realizado para el gobierno británico y basadas en el efecto sobre el tejido neuronal de niños y adolescentes, su mayor absorción de dichas radiaciones y el mayor tiempo de exposición acumulada:

(...) creemos que se debería desaconsejar el uso generalizado de teléfonos móviles por parte de los niños para la realización de llamadas no esenciales. También recomendamos que la industria de la telefonía móvil se abstenga de promover el uso de teléfonos móviles entre los niños.


Recientemente también el gobierno francés ha tomado decisiones basadas en este principio precautorio.

Fuente: INTECO

miércoles, 17 de marzo de 2010

¿Introducirse en las redes sociales de nuestros hijos es lícito y adecuado para protegerlos?

El Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, explicó la semana pasada un experimento que había realizado: se había dado de alta con una identidad falsa en la popular red social online Tuenti para controlar qué imágenes se suben o con qué personas contactan, antes de decidir si permitía a su propia hija utilizar dicha red. Su intención era comprobar el funcionamiento de la Red antes de darle permiso. Junto a ella, y con el perfil falso, Canalda estuvo varios días como espectador, sin participar en las conversaciones de sus hijos, pero viendo lo que hacían como si fuera un chico más, ha explicado. Según el Defensor ese control es "algo necesario a pesar de que puede resultar controvertido, porque alguien puede entender que es vulnerar la intimidad de los hijos" aunque aseguró que había entrado en Tuenti precisamente invitado por su hija. El perfil ya está borrado, y aunque Canalda asegura que su hija conocía el experimento, su actuación ha dado pie a un debate sobre si es lícito y adecuado entrar en la intimidad de los menores para garantizar su seguridad en Internet.

Canalda ha explicado que no le gustaron las informaciones que vio intercambiar alegremente a los chicos -"Suben información por un tubo, tanto ellos como sus amigos, información que puede ser accesible a personas como yo, que soy un amigo que nadie conoce"- y por eso decidió junto a su hija que se diese de baja de Tuenti.

Aunque diversos expertos aconsejan a los padres que se inscriban en las mismas comunidades online donde participen sus hijos, para poder ayudarles mejor y conocer con quién andan en dichas redes -e incluso a Ícaro Moyano el responsable de Tuenti, le parece bien que lo hagan-, hay quien no opina igual. Según la investigadora Gemma Martínez eso "es como empeñarse en salir con él y sus amigos el fin de semana. El comportamiento del niño o la niña va a ser distinto". Lo que no se puede hacer es relacionarse con los hijos y sus amigos con una identidad falsa, dice Martínez: "Porque es lo que hacen otras personas con malas intenciones".

"Es complicado fijar dónde está la línea entre el deber de protección de los menores y el derecho a su intimidad", dice Jorge Flores, director de Pantallas Amigas, una iniciativa online de promoción de la seguridad de los jóvenes en las nuevas tecnologías. El debate está constantemente en la sociedad, dice, y recuerda la obligación de las chicas de 16 años de informar a sus padres si quieren abortar.

El psiquiatra infantil Paulino Castells cree que la clave está en la relación afectiva de padres e hijos: "Si el hijo se siente querido nunca será una intromisión". Ante la sospecha de un padre o un educador de que hay situaciones peligrosas, está justificado traspasar la línea del intervencionismo. Castells recuerda cómo evitó el suicidio de dos adolescentes hace años gracias a que una madre llegó a su consulta con el diario de su hija -la versión de papel de los blogs-. Según él lo fundamental es enseñar a los chavales cuáles son los peligros de la Red y que sepan que sus padres siempre están para escucharles.

Expertos en violencia escolar, como la catedrática de Psicología de la Universidad de Córdoba Rosario Ortega, alertan sobre el aumento de la violencia y el ciberbullying mediante el uso de las nuevas tecnologías, incluyendo las redes sociales online.

Los webs y los decálogos con consejos para padres se multiplican a medida que crece la preocupación por estas cuestiones y entre las recomendaciones suelen destacar la colocación del ordenador en una zona compartida de la casa, acordar los horarios de uso, navegar junto a los niños o fomentar su espíritu crítico. Según el informe de mayo de 2009 del observatorio de seguridad del Inteco, el 91,7% de los padres informa a sus hijos sobre los riesgos que ellos entienden que pueden existir en la Red y el 80,1% tiene el ordenador en un lugar común de la casa.

Según los datos de una encuesta de la Comisión Europea, los padres españoles son los que menos programas de control parental utilizan, lo cual relacionan los autores con la menor alfabetización digital entre los adultos en España (en el Reino Unido un 77% de los padres usa el filtrado). Quizás también por esa razón con los más preocupados y los que más normas ponen a sus hijos sobre el uso de Internet.

Otros datos del informe del INTECO:

  • El 93,4% de los padres de menores de edad advierten a sus hijos de los peligros de facilitar en la Red datos personales propios o ajenos.

  • El 91,7% le ha informado a su hijo de los riesgos de la Red.

  • El 73,8% vigila el tiempo de conexión de los menores

  • El 80,1% tiene el ordenador en un lugar compartido de la casa.

  • El 77,5% sabe quiénes son sus amigos en la Red

  • Un 54,3% revisa el historial de navegación para ver las páginas que ha visitado. Un 62,8% dice confiar en su hijo/a y le permite navegar sin su supervisión.

  • Un 21,3% dice que es posible que su hijo vea contenidos inadecuados.



Fuente: El País

jueves, 21 de mayo de 2009

Los cíbers: agujero de la seguridad basada en el control parental

Cada vez son más los padres que ponen los medios necesarios para controlar los contenidos a los que pueden acceder sus hijos a través de Internet, esfuerzo que a veces cae en saco roto ya que los menores más curiosos tienen la posibilidad de saltarse estas barreras con una simple visita a un cibercafé.

De poco sirven a veces los programas de control que las familias instalan en los ordenadores domésticos, o que éstos se ubiquen en lugares comunes de la casa para facilitar la supervisión por parte de los adultos (algo que ocurre en el 61,3% de los hogares, según un informe del Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación/INTECO).

"Vale con que el menor se baje a un cibercafé o vaya con sus amigos y un portátil a un bar con wi-fi para que pueda entrar en las páginas que quiera", advierte a Efe el presidente de la Asociación de Usuarios de Internet, Miguel Pérez.

Miguel Pérez explica que no hay una legislación específica de menores en cuanto a cibercafés, y reconoce la dificultad con la que se encuentra la administración para determinar "qué es un cibercafé: una tienda, un bar...", lo que ha llevado, explica, a que cada comunidad autónoma los haya regulado de forma diferente, en algún caso dentro de tipos comerciales ya definidos.

"No se está regulado las redes sociales online o el hecho de que un menor abra una cuenta de correo electrónico, algo para lo que debería tener autorización paterna", afirma Pérez.

El "ciberbullyng" es otro fenómeno que tiene en los cibercafés un aliado, ya que pueden ser utilizados para esta práctica y aunque los ordenadores van dejando "rastro" en los servidores, los acosadores mantienen el anonimato porque no se les exige el DNI al entrar en estos establecimientos, como se hace al inscribirse en un hotel.

García indica que las mayores amenazas, con las que se enfrenta un niño en la red son la posible adicción a los juegos, redes sociales o mensajería instantánea; el ciberbullying, la exposición a contenidos inapropiados, pero también el poder cometer acciones ilegales: descargas o el 'crackeo' (modificación) de páginas de web.

En este sentido, Simona Cana, directora técnica de Beetdefender para España y Latinoamérica, explica que hay programas de control parental que permite filtrar webs y correos, y que también puede proteger las conversaciones de mensajería instantánea, bloquear ciertas páginas o limitar las horas de conexión.

Estas "suites de seguridad" son una aplicación configurable por los padres, que están en ocasiones en desventaja respecto a sus hijos, ya que al no ser nativos digitales (nombre que se da a la generación nacida ya con Internet) suelen ir siempre por detrás de sus retoños en este ámbito.

Estos programas incorporan una "lista negra" de webs y palabras vetadas que impide el acceso a determinados contenidos: sexo, pornografía, drogas, alcohol, pero también otros como términos como suicidio o anorexia.

"Depende de la tipología de cada familia, a algunas les preocupa más el sexo y menos la violencia y viceversa, el producto es amoldable a la ética y moral de cada hogar", señala García, quien recalca que además de estos programas de control ha de existir una mayor vigilancia física parental.


Fuente: EFE vía Informativos Telecinco

martes, 17 de febrero de 2009

Un Servicio de Criminalidad Informática formará y asesorará a los padres malagueños

La Fiscalía de Málaga ha creado el pionero Servicio de Criminalidad Informática, y que, además de perseguir los delitos en la red, prestará especial atención a la prevención y a la formación de los padres.

La prevención y la formación de los padres serán aspectos "fundamentales" para este servicio, con el objetivo de que "sean conscientes de los riesgos que tienen sus hijos en la navegación en Internet sin unas pautas claras". "Lo mismo que no dejamos a nuestro hijo pequeño cruzar solo una calle, es una auténtica barbaridad dejarlo solo navegando en la Red", apuntó.

Según los datos facilitados por Fernández-Llebrez, extraídos del Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (Inteco), a nivel nacional, el 87 por ciento de los niños se conecta desde la propia casa. De ese porcentaje, apuntó, el 28% entra en páginas pornográficas; el 38%, en páginas de violencia, y el 86% no tiene filtro.

El fiscal responsable de este servicio aseguró que "Internet es estupendo", pero apostó por tomar precauciones como "no dejar que el ordenador esté en los dormitorios de los menores y tener un filtro". Aseguró que este servicio ha acogido "como propio" el decálogo de la Asociación de Internautas con consejos sobre el uso de Internet y apostó por "no prohibirles, sino darles criterios claros".

En este decálogo, se informa de que la información de Internet puede ser rastreada y se advierte de que hay que desconfiar de lo que te haría desconfiar en la calle. En este punto, Fernández-Llebrez dijo que "estamos viendo que se están cometiendo una serie de delitos de los que a veces los menores no son conscientes", poniendo como ejemplo las fotos que se publican en las redes sociales.

"Algunos no saben que sus fotos son grabables porque ellos no lo pueden hacer, pero no saben que los malos sí saben hacerlo", explicó el fiscal, quien insistió en que "todo lo que está en Internet es manipulable, por eso hay que tener control". Además, señaló que esta labor de formación y de asesoramiento también se extenderá a jueces y fiscales.

Fuente: europapress.es

jueves, 12 de febrero de 2009

El 30% de los padres vascos no supervisa a sus hijos en Internet

El 30% de los padres vascos no controla lo que sus hijos hacen en Internet, según un estudio realizado por la multinacional española Panda Security.

El estudio de Panda compara la implicación de los padres de diferentes comunidades autónomas españolas, para conocer el "uso de Internet que hacen los más pequeños y el conocimiento de los padres sobre los peligros que acechan a sus hijos en la Red".

Según este análisis, el 69% de los padres del País Vasco afirma controlar "en parte o totalmente" lo que hacen sus hijos en Internet, cifra que supera en cuatro puntos el resultado del resto de autonomías y que implica que alrededor del 30 por ciento de los padres restantes no ejerce ese control.

El 65% de los encuestados afirma saber más de Internet que sus hijos, mientras que un 47 por ciento de ellos dijo conocer qué es una red social, aunque sólo el 35 por ciento de ellos es miembro de alguna.

Un 81 por ciento de los padres vascos cuyos hijos chatean en la Red afirmó saber con quién conversan on-line y un 52 por ciento confirmó conocer el nick o pseudónimo que utilizan los menores. En el conjunto de las comunidades autónomas estos porcentajes fueron del 71 por ciento y del 46 por ciento, respectivamente.

Riesgos en Internet

Preguntados sobre cuáles consideraban que eran los principales riesgos de Internet para sus hijos, la mayoría de los adultos vascos coincide en señalar los contactos con desconocidos (35%) y el acceso a información inadecuada (30%) como las principales amenazas para los menores.

En el estudio global de las autonomías los dos problemas señalados como principales son los mismos, con porcentajes muy parecidos, con un 38% en el contacto con desconocidos y un 32% en el caso de la información inadecuada.

Consultados acerca de la utilización de algún tipo de sistema de control por su parte, los padres y madres encuestados manifestaron un bajo uso de estos sistemas, cuando no un desconocimiento de los mismos. En concreto, según la encuesta, tan sólo un 23 por ciento de los encuestados vascos y un 25% del estudio global afirmaron utilizar algún sistema de control parental.



Fuente: europapress.es

lunes, 22 de diciembre de 2008

Sólo el 24% de los padres que usan Internet emplean herramientas de control parental

Sólo el 24% de los padres que usan Internet emplean herramientas de control parental para supervisar los contenidos a los que acceden sus hijos, según un estudio elaborado por Panda Security.

Este porcentaje contrasta con el 45% de los progenitores que reconocen no tener instalado en su ordenador ningún tipo de herramienta de control y con el otro 31% que ni tan siquiera conoce la existencia de este tipo de programas de seguridad.

Los padres reconocen su falta de control

El mismo estudio apunta que un 38% de los padres y madres reconocen controlar "poco o nada" el uso que sus hijos hacen de Internet, al tiempo que dice que otro 39% admite que lo controla "sólo en parte".

Únicamente un 24% de los encuestados asegura controlar "totalmente" los contenidos a los que sus hijos acceden en Internet. En este contexto, el nuevo portal de Internet creado por el Inteco, con sede en León, y Panda Security proporcionará tanto a padres como hijos información sencilla y divulgativa sobre los riesgos existentes en Internet, así como sobre cómo combatirlos.

Según el director del Inteco, existe un amplísimo porcentaje de usuarios que, por ejemplo, a pesar de poseer un programa antivirus, no lo tienen instalado en sus ordenadores, "porque no saben cómo hacerlo".


De hecho, de ese porcentaje, más de la mitad usan el servicio de banca electrónica, lo cual, si no se toman las medidas de prevención y protección oportunas, puede constituir un riesgo añadido ante posibles estafas y fraudes por Internet.

Fuente: elpais.com

lunes, 1 de diciembre de 2008

Menores y ciberdelitos, una realidad evitable

La evolución de Internet, con nuevas aplicaciones y servicios y un ancho de banda adecuado para los contenidos audiovisuales, ha cambiado el papel de los “navegantes”. Ahora somos protagonistas activos y, como tales, responsables de nuestras acciones y ediciones. Artículo de Jorge Flores, coordinador de PantallasAmigas.

Los ciberdelitos: una nueva realidad

La actualidad cotidiana nos trae sucesos ilícitos que relacionan adolescentes y su actividad online. En muchos casos tienen que ver con el ciberbullying o ciberacoso (amenazas, injurias…) pero hay una abundante y variada casuística: delitos contra la intimidad, estafas, daños por intrusión en sistemas ajenos, distribución de pornografía infantil. Y si es bien cierto que siempre han podido darse conductas ilícitas entre los adolescentes, la forma, disponibilidad, variedad y alcance de las que ahora estamos presenciando poco o nada tienen que ver con realidades anteriores.

Desde su propia habitación pueden cometer un delito grave, incluso sin pretenderlo o sin ser conscientes de ello, en apenas 20 segundos. Por ejemplo, las amenazas que se vertieron en el fotolog del menor supuestamente implicado en el asesinato de la adolescente de Ripollet. Tuve ocasión de acceder a él horas antes de su clausura, como hicieron miles de adolescentes que, soliviantados, cometieron el delito de amenazar, de muerte en muchos casos. Al delito de amenaza le acompañan en este caso dos agravantes: hacerlo por escrito y por un medio que dificulta su identificación. Sacando este mismo comentario en una clase de cuarto de secundaria, pude observar dos cosas:

No les es fácil asimilar que la Ley se aplica en todo lugar y caso, también a los menores, también en la Red. Les cuesta asimilar que las leyes son iguales para los menores y para los mayores (aunque las sanciones se apliquen de diferente manera) y que en Internet (digamos la “vida real virtual”) opera de la misma manera que en la calle (llamemosle “vida real física”).

(...) conciben que el supuesto culpable podía ser objeto de todo tipo de linchamiento, aún sin estar probada su autoría. No se trata ya de una condena paralela, sino que le despojaron, al menos en su espíritu, de todos los derechos como ser humano.

Ignorantes de la Ley… y adolescentes

Muchos adolescentes no saben que chantajear por email, leer sin permiso los mensajes ajenos, ridiculizar con mentiras a través de una página web, usar la identidad de otra persona en el messenger… se corresponden en lo legal, mejor dicho, en lo ilegal, con nombres de delitos como amenaza con condición, interceptación de comunicaciones, difamación y usurpación de estado civil. Que de los delitos cometidos se deriva una responsabilidad penal (en función de tramos de edad) y una responsabilidad civil en forma, por lo general, de sanción económica por los daños y perjuicios ocasionados.


Adultos con limitaciones importantes

Desconocemos respecto a los adolescentes y sus implicaciones legales en Internet, dos realidades importantes:

* La gran diversidad de delitos que en Internet se pueden llegar a cometer de la manera más simple y su gravedad. Otro ejemplo: robo la contraseña de Messenger de alguien, me hago pasar por él, me entero de cosas privadas y las hago públicas. Tres en uno: interceptación de comunicaciones, usurpación de estado civil y revelación de secretos.
* Las muy diferentes formas en que la misma acción ilegal puede cobrar forma. Tanto es así que, incluso en el improbable caso de conocer las palabras y términos implicados, nos resultaría difícil visualizarlo y mucho más verbalizarlo. Si a esto le unimos el complejo “mundo legal” (ruego en este punto se me disculpen las incorrecciones al respecto, prueba evidente del encabezamiento del párrafo)… ¿estamos preparados para orientar a los menores en esta faceta de su “vida real virtual”?.


Contexto susceptible a los conflictos


Por si fuera poco, esta situación, además, tiende a agravarse por cuanto la Red sigue proporcionando un sustrato adecuado para quienes, de forma consciente o no, realizan conductas impropias:

* sensación de anonimato (“no pueden saber que soy yo”).
* sensación de impunidad (“mucha otra gente lo hace y no parece que les ocurra nada”).
* contenidos de carácter audiovisual cada vez más fáciles y cómodos de crear, transmitir y publicar (ya se pueden subir desde el móvil sin pasar siquiera por el ordenador).
* redes sociales crecientes en número, variedad y adeptos, con abundancia de datos y material gráfico, inviables para cualquier intento de supervisión estricta de las actividades de sus usuarios online.
* herramientas o utilidades de “hacking” cada vez más sofisticadas y al alcance de un mayor número de internautas.
* nuevas formas de delito que se expanden con suma celeridad y mutan incluso antes de que se hayan podido tomar medidas contra las mismas.
* renovadas posibilidades de la Web 2.0, que hacen del internauta un protagonista cada vez más activo e influyente en la creación de contenidos de todo tipo.

La información como necesidad imperiosa

¿Qué se puede hacer? Sí, lo de siempre, educar… empezando en casa con “lo de los límites” y todo eso. Promover valores… bien también… ¿y si empezamos por algo de verdad mucho más sencillo? ¿Por qué no aprendemos los adultos un poquito de eso que les y nos afecta y, de paso, se lo contamos a ellos?.

Concluyo con dos cuestiones:

* Me consta que los adolescentes no saben “de estas cosas”, porque entre otras razones nadie les ha enseñado ni les ha facilitado su acercamiento al asunto, arduo de por sí.
* Creo que si supieran qué es ilegal y qué consecuencias tiene, muchos dejarían de hacer cosas que están haciendo ahora siendo o no conscientes de su ilegalidad.

La apuesta es clara. Aunque a todos nos gustaría una ciudad con los coches bien aparcados por aquello del respeto a los demás (la “ética y la cívica”, que fue una asignatura de algunos en el cole en una determinada época) quizás tengamos que optar de momento por una ciudad con los coches mejor aparcados por unos conductores temerosos de las multas y las sanciones, e informados en consecuencia de en qué lugares está permitido aparcar. No podemos quejarnos de los vehículos mal estacionados si no colocamos de manera visible las señales y damos a conocer las consecuencias de su incumplimiento, esto es, si no facilitamos a los conductores la información que van a tomar en cuenta a la hora de decidir cómo aparcar: dónde se puede y qué pasa si no se hace bien.



Fuente: inteco.es