Canal YouTube PantallasAmigas

Mostrando entradas con la etiqueta blogs. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta blogs. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de mayo de 2010

El 83% de los padres británicos consienten que sus hijos estén en las redes sociales antes de los 13 años

En un informe que se hizo público hace unas semanas, el organismo regulador de las comunicaciones en el Reino Unido advirtió de ciertos datos alarmantes:

  • Uno de cada cuatro menores de entre 8 y 12 años tiene perfiles en las redes sociales Facebook, Bebo o MySpace, aunque la edad mínima para inscribirse en dichos webs es de 13 años.

  • El 17% de estos menores tenía configurada la privacidad de tal manera que otros usuarios podían ver sus detalles personales. Sólo el 4% tenía perfiles completamente privados.

  • El 17% de sus padres no tenían conocimiento de ello.

  • De los que sí lo sabían, el 10% no controlaba qué hacían sus hijos en dichas redes.

  • El 37% de los menores internautas de entre 5 y 7 años habían visitado Facebook.

  • El 70% de los usuarios más jóvenes creían todo o casi todo lo que leían en webs como la Wikipedia o los blogs.



También reveló ciertos datos acerca de las opiniones de estos jóvenes ciberciudadanos: el 44% de los chicos entre 12 y 15 años opinaron que descargar copias de películas o música mediante P2P no debería ser ilegal, siendo mayoritariamente varones quienes opinaban así. El 38% opinaba que sí debería ser considerado ilegal.

Fuente: The Guardian

lunes, 4 de mayo de 2009

Jóvenes del PSOE recomiendan a los padres mayor formación tecnológica para evitar el ciberacoso

La asociación Alternativa Joven de Extremadura, ligada al PSOE, concluye su estudio sobre el ciberacoso que es preciso una mayor formación de los padres en cuestiones tecnológicas, a fín de poder ejercer un eficaz control que evite este y otros riesgos como el grooming.

Según Alternativa Joven "dos tipos de "ciberacoso": aquel que actúa como reforzador de un acoso en el ámbito escolar ya emprendido, en el que la víctima acosada en red conoce a su agresor, y aquel en el que las amenazas no tienen antecedentes, acompañadas del desconocimiento de la identidad del agresor.

El "ciberacoso", según el representante de la asociación Santiago Cambero, es una modalidad de amenaza mediante correos electrónicos, páginas web, foros, blogs, mensajes de telefonía móvil y otros instrumentos que tienen como objetivo el insulto, la intimidación, la ridiculización o la humillación de quienes los reciben.

Este nuevo problema social está propiciado, explica, por las transformaciones que las TIC han introducido en los estilos de vida de la sociedad en general, especialmente entre niños y adolescentes, que ejercen actualmente como los "principales agentes de la adaptación y alfabetización tecnológica en los hogares españoles".

El representante de Alternativa Joven afirmó que el "ciberacoso" comparte las características propias del acoso escolar presencial y directo, pero presenta particularidades que maximizan el daño, ante el que existe un vacío legal debido a la falta de regulación en la publicación de estos contenidos a través de la red.

Conforme a un estudio desarrollado por la organización, Cambero identificó dos tipos de "ciberacoso": aquel que actúa como reforzador de un acoso en el ámbito escolar ya emprendido, en el que la víctima acosada en red conoce a su agresor, y las amenazas sin antecedentes, acompañadas del desconocimiento de la identidad del agresor.

Entre los efectos provocados en las víctimas de este tipo de violencia, destacó los problemas de adaptación escolar y social, el miedo, la angustia, los ataques de ansiedad, la escasa autoestima y confianza y, en los casos más graves, las tendencias suicidas.

Ante este panorama, Alternativa Joven recomienda una mayor formación de los padres y madres tanto en cuestiones tecnológicas como en las orientaciones educativas que contribuyan a favorecer una interacción positiva entre sus hijos e Internet
Esta información se enmarca dentro de la campaña sobre el acoso escolar "Si te molestan, no calles", que la asociación desarrolla en colaboración con la Junta de Extremadura.

Fuente: diarioinformacion.com

lunes, 1 de diciembre de 2008

Menores y ciberdelitos, una realidad evitable

La evolución de Internet, con nuevas aplicaciones y servicios y un ancho de banda adecuado para los contenidos audiovisuales, ha cambiado el papel de los “navegantes”. Ahora somos protagonistas activos y, como tales, responsables de nuestras acciones y ediciones. Artículo de Jorge Flores, coordinador de PantallasAmigas.

Los ciberdelitos: una nueva realidad

La actualidad cotidiana nos trae sucesos ilícitos que relacionan adolescentes y su actividad online. En muchos casos tienen que ver con el ciberbullying o ciberacoso (amenazas, injurias…) pero hay una abundante y variada casuística: delitos contra la intimidad, estafas, daños por intrusión en sistemas ajenos, distribución de pornografía infantil. Y si es bien cierto que siempre han podido darse conductas ilícitas entre los adolescentes, la forma, disponibilidad, variedad y alcance de las que ahora estamos presenciando poco o nada tienen que ver con realidades anteriores.

Desde su propia habitación pueden cometer un delito grave, incluso sin pretenderlo o sin ser conscientes de ello, en apenas 20 segundos. Por ejemplo, las amenazas que se vertieron en el fotolog del menor supuestamente implicado en el asesinato de la adolescente de Ripollet. Tuve ocasión de acceder a él horas antes de su clausura, como hicieron miles de adolescentes que, soliviantados, cometieron el delito de amenazar, de muerte en muchos casos. Al delito de amenaza le acompañan en este caso dos agravantes: hacerlo por escrito y por un medio que dificulta su identificación. Sacando este mismo comentario en una clase de cuarto de secundaria, pude observar dos cosas:

No les es fácil asimilar que la Ley se aplica en todo lugar y caso, también a los menores, también en la Red. Les cuesta asimilar que las leyes son iguales para los menores y para los mayores (aunque las sanciones se apliquen de diferente manera) y que en Internet (digamos la “vida real virtual”) opera de la misma manera que en la calle (llamemosle “vida real física”).

(...) conciben que el supuesto culpable podía ser objeto de todo tipo de linchamiento, aún sin estar probada su autoría. No se trata ya de una condena paralela, sino que le despojaron, al menos en su espíritu, de todos los derechos como ser humano.

Ignorantes de la Ley… y adolescentes

Muchos adolescentes no saben que chantajear por email, leer sin permiso los mensajes ajenos, ridiculizar con mentiras a través de una página web, usar la identidad de otra persona en el messenger… se corresponden en lo legal, mejor dicho, en lo ilegal, con nombres de delitos como amenaza con condición, interceptación de comunicaciones, difamación y usurpación de estado civil. Que de los delitos cometidos se deriva una responsabilidad penal (en función de tramos de edad) y una responsabilidad civil en forma, por lo general, de sanción económica por los daños y perjuicios ocasionados.


Adultos con limitaciones importantes

Desconocemos respecto a los adolescentes y sus implicaciones legales en Internet, dos realidades importantes:

* La gran diversidad de delitos que en Internet se pueden llegar a cometer de la manera más simple y su gravedad. Otro ejemplo: robo la contraseña de Messenger de alguien, me hago pasar por él, me entero de cosas privadas y las hago públicas. Tres en uno: interceptación de comunicaciones, usurpación de estado civil y revelación de secretos.
* Las muy diferentes formas en que la misma acción ilegal puede cobrar forma. Tanto es así que, incluso en el improbable caso de conocer las palabras y términos implicados, nos resultaría difícil visualizarlo y mucho más verbalizarlo. Si a esto le unimos el complejo “mundo legal” (ruego en este punto se me disculpen las incorrecciones al respecto, prueba evidente del encabezamiento del párrafo)… ¿estamos preparados para orientar a los menores en esta faceta de su “vida real virtual”?.


Contexto susceptible a los conflictos


Por si fuera poco, esta situación, además, tiende a agravarse por cuanto la Red sigue proporcionando un sustrato adecuado para quienes, de forma consciente o no, realizan conductas impropias:

* sensación de anonimato (“no pueden saber que soy yo”).
* sensación de impunidad (“mucha otra gente lo hace y no parece que les ocurra nada”).
* contenidos de carácter audiovisual cada vez más fáciles y cómodos de crear, transmitir y publicar (ya se pueden subir desde el móvil sin pasar siquiera por el ordenador).
* redes sociales crecientes en número, variedad y adeptos, con abundancia de datos y material gráfico, inviables para cualquier intento de supervisión estricta de las actividades de sus usuarios online.
* herramientas o utilidades de “hacking” cada vez más sofisticadas y al alcance de un mayor número de internautas.
* nuevas formas de delito que se expanden con suma celeridad y mutan incluso antes de que se hayan podido tomar medidas contra las mismas.
* renovadas posibilidades de la Web 2.0, que hacen del internauta un protagonista cada vez más activo e influyente en la creación de contenidos de todo tipo.

La información como necesidad imperiosa

¿Qué se puede hacer? Sí, lo de siempre, educar… empezando en casa con “lo de los límites” y todo eso. Promover valores… bien también… ¿y si empezamos por algo de verdad mucho más sencillo? ¿Por qué no aprendemos los adultos un poquito de eso que les y nos afecta y, de paso, se lo contamos a ellos?.

Concluyo con dos cuestiones:

* Me consta que los adolescentes no saben “de estas cosas”, porque entre otras razones nadie les ha enseñado ni les ha facilitado su acercamiento al asunto, arduo de por sí.
* Creo que si supieran qué es ilegal y qué consecuencias tiene, muchos dejarían de hacer cosas que están haciendo ahora siendo o no conscientes de su ilegalidad.

La apuesta es clara. Aunque a todos nos gustaría una ciudad con los coches bien aparcados por aquello del respeto a los demás (la “ética y la cívica”, que fue una asignatura de algunos en el cole en una determinada época) quizás tengamos que optar de momento por una ciudad con los coches mejor aparcados por unos conductores temerosos de las multas y las sanciones, e informados en consecuencia de en qué lugares está permitido aparcar. No podemos quejarnos de los vehículos mal estacionados si no colocamos de manera visible las señales y damos a conocer las consecuencias de su incumplimiento, esto es, si no facilitamos a los conductores la información que van a tomar en cuenta a la hora de decidir cómo aparcar: dónde se puede y qué pasa si no se hace bien.



Fuente: inteco.es

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Lo que tienen que saber los padres

Según el informe "Niños en mundos virtuales, lo que los padres deberían saber" (septiembre 2008) de la Agencia Europea para la Seguridad de las Redes y de la Información (ENISA) donde se estudian los webs más visitados por los menores, es el sentido común el mejor protocolo a seguir por los padres. Aquí estan algunas de sus recomendaciones:

* Que los niños tengan el ordenador en su cuarto es una barbaridad, especialmente si cuentan con conexión a Internet. Es importante instalar el equipo en una habitación de uso común, como el salón o la sala de estar, y estar presentes mientras los chavales navegan.
* Evidentemente, con niños de por medio el antivirus se convierte en una prioridad. En mi casa tengo instalado el AVG Free: muy completo, ¡y gratis!
* Crear un usuario para cada uno de nuestros hijos es una buena idea, en especial si limitamos sus funcionalidades. ¿Han oído hablar de Windows SteadyState?
* En cuanto a la navegación por Internet, la prevención no está de más. Microsoft cuenta con una aplicación gratuita de uso bastante sencillo: Windows Live One Care Protección Infantil, que permite desde controlar los usuarios del Messenger hasta marcar aquellas páginas que no queremos que nuestros hijos visiten.
* Por otra parte, verificar a posteriori la actividad de nuestros hijos en la Red no tiene por qué ser malo, siempre que ellos sepan que vamos a realizar controles de ese tipo. No está de más comprobar qué páginas web visitan, y si su contenido es apropiado para su edad. ¡Tengan en cuenta que páginas como Facebook o Tuenti están diseñadas sólo para mayores de 14 años!
* En todo caso, el aspecto clave es la educación y la formación. Pero no sólo de los niños, ¡también de los padres! En tal sentido, échenle un vistazo al folleto "Navega Seguro" de la Agencia Española de Protección de Datos. Su subtítulo resulta lapidario: "derechos de niños y niñas, deberes de padres y madres".

fuente: leoplus.blogspot.com