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miércoles, 17 de marzo de 2010

¿Introducirse en las redes sociales de nuestros hijos es lícito y adecuado para protegerlos?

El Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, explicó la semana pasada un experimento que había realizado: se había dado de alta con una identidad falsa en la popular red social online Tuenti para controlar qué imágenes se suben o con qué personas contactan, antes de decidir si permitía a su propia hija utilizar dicha red. Su intención era comprobar el funcionamiento de la Red antes de darle permiso. Junto a ella, y con el perfil falso, Canalda estuvo varios días como espectador, sin participar en las conversaciones de sus hijos, pero viendo lo que hacían como si fuera un chico más, ha explicado. Según el Defensor ese control es "algo necesario a pesar de que puede resultar controvertido, porque alguien puede entender que es vulnerar la intimidad de los hijos" aunque aseguró que había entrado en Tuenti precisamente invitado por su hija. El perfil ya está borrado, y aunque Canalda asegura que su hija conocía el experimento, su actuación ha dado pie a un debate sobre si es lícito y adecuado entrar en la intimidad de los menores para garantizar su seguridad en Internet.

Canalda ha explicado que no le gustaron las informaciones que vio intercambiar alegremente a los chicos -"Suben información por un tubo, tanto ellos como sus amigos, información que puede ser accesible a personas como yo, que soy un amigo que nadie conoce"- y por eso decidió junto a su hija que se diese de baja de Tuenti.

Aunque diversos expertos aconsejan a los padres que se inscriban en las mismas comunidades online donde participen sus hijos, para poder ayudarles mejor y conocer con quién andan en dichas redes -e incluso a Ícaro Moyano el responsable de Tuenti, le parece bien que lo hagan-, hay quien no opina igual. Según la investigadora Gemma Martínez eso "es como empeñarse en salir con él y sus amigos el fin de semana. El comportamiento del niño o la niña va a ser distinto". Lo que no se puede hacer es relacionarse con los hijos y sus amigos con una identidad falsa, dice Martínez: "Porque es lo que hacen otras personas con malas intenciones".

"Es complicado fijar dónde está la línea entre el deber de protección de los menores y el derecho a su intimidad", dice Jorge Flores, director de Pantallas Amigas, una iniciativa online de promoción de la seguridad de los jóvenes en las nuevas tecnologías. El debate está constantemente en la sociedad, dice, y recuerda la obligación de las chicas de 16 años de informar a sus padres si quieren abortar.

El psiquiatra infantil Paulino Castells cree que la clave está en la relación afectiva de padres e hijos: "Si el hijo se siente querido nunca será una intromisión". Ante la sospecha de un padre o un educador de que hay situaciones peligrosas, está justificado traspasar la línea del intervencionismo. Castells recuerda cómo evitó el suicidio de dos adolescentes hace años gracias a que una madre llegó a su consulta con el diario de su hija -la versión de papel de los blogs-. Según él lo fundamental es enseñar a los chavales cuáles son los peligros de la Red y que sepan que sus padres siempre están para escucharles.

Expertos en violencia escolar, como la catedrática de Psicología de la Universidad de Córdoba Rosario Ortega, alertan sobre el aumento de la violencia y el ciberbullying mediante el uso de las nuevas tecnologías, incluyendo las redes sociales online.

Los webs y los decálogos con consejos para padres se multiplican a medida que crece la preocupación por estas cuestiones y entre las recomendaciones suelen destacar la colocación del ordenador en una zona compartida de la casa, acordar los horarios de uso, navegar junto a los niños o fomentar su espíritu crítico. Según el informe de mayo de 2009 del observatorio de seguridad del Inteco, el 91,7% de los padres informa a sus hijos sobre los riesgos que ellos entienden que pueden existir en la Red y el 80,1% tiene el ordenador en un lugar común de la casa.

Según los datos de una encuesta de la Comisión Europea, los padres españoles son los que menos programas de control parental utilizan, lo cual relacionan los autores con la menor alfabetización digital entre los adultos en España (en el Reino Unido un 77% de los padres usa el filtrado). Quizás también por esa razón con los más preocupados y los que más normas ponen a sus hijos sobre el uso de Internet.

Otros datos del informe del INTECO:

  • El 93,4% de los padres de menores de edad advierten a sus hijos de los peligros de facilitar en la Red datos personales propios o ajenos.

  • El 91,7% le ha informado a su hijo de los riesgos de la Red.

  • El 73,8% vigila el tiempo de conexión de los menores

  • El 80,1% tiene el ordenador en un lugar compartido de la casa.

  • El 77,5% sabe quiénes son sus amigos en la Red

  • Un 54,3% revisa el historial de navegación para ver las páginas que ha visitado. Un 62,8% dice confiar en su hijo/a y le permite navegar sin su supervisión.

  • Un 21,3% dice que es posible que su hijo vea contenidos inadecuados.



Fuente: El País

sábado, 30 de mayo de 2009

Una guía para evitar que los menores cometan delitos en Internet

La guía 'E-legales', editada por el Defensor del Menor, pretende evitar que los menores cometan delitos en Internet. Para ello les informa sobre qué es delito y sus consecuencias.

e-legalesEl hecho de que un adolescente cuelgue una fotografía de un compañero en una página web constituye un delito contra la intimidad y posiblemente también injurias sobre ese menor afectado, una infracción con consecuencias legales que se agravaría si esa imagen contiene un contenido sexual, lo que se podría tipificar como producción, distribución y tenencia de pornografía infantil.

Se trata de uno de los casos concretos que se producen a diario en la Red a cargo de los menores que se incluyen en la 'Guía E-Legales', una iniciativa lanzada por el Defensor del Menor, Arturo Canalda, Arturo Canalda, y Pantallas Amigas para informar a este colectivo sobre las acciones ilegales que se pueden cometer en Internet.

"La guía pretende prevenir y garantizar que los menores son conocedores de los riesgos que tienen en la Red como infractores y como víctimas"
, recalcó Canalda durante la presentación de la iniciativa. Así, el libro, que se repartirá en los colegios públicos de la región, tanto a los alumnos como a los profesores, plantea qué conductas son ilegales, qué consecuencias pueden tener y cómo se trata penalmente a los menores.

Desconocimiento de riesgos


"Nuestra misión es advertir a los menores y a los adultos, padres y educadores, que determinadas acciones no son tan inocuas como se cree aparentemente", reseñó Canalda.

Por su parte, el coordinador de la iniciativa Pantallas Amigas, Jorge Flores, subrayó que a menudo "los menores son editores de contenidos en Internet", realizando de manera habitual "un uso indebido" del mismo. "No tienen ningún referente sobre lo que pueden hacer porque no se les ha advertido de antemano", incidió.

Incremento de delitos


El Defensor del Menor expresó su preocupación por el aumento de los menores implicados en la distribución de pornografía infantil. Además, reseñó que se está luchando para que se tipifique la apología de la anorexia y la bulimia ante el incremento de webs que alientan estos trastornos alimenticios.

Fuente: MadridDiario.es

viernes, 28 de noviembre de 2008

"El 70% de los padres no conocen los videojuegos violentos que consumen sus hijos"

El catedrático de la UPV,Félix Etxeberria, cree necesario que los padres controlen a sus hijos a la hora de elegir un videojuego para evitar los "ultraviolentos", aunque defiende la capacidad edicativa de los viodeojuegos.


¿Qué videojuegos recomendaría como regalo de Navidad para los menores?


Aconsejo, en primer lugar, que haya un control sobre estos productos, porque algunos son buenos para el niño y otros muy perjudiciales como los violentos, sexistas o racistas. Los padres tienen que tener en cuenta cuántas horas pasa el menor delante de una pantalla al día (ordenador, móvil, televisión). Estos juguetes son muy caros y oscilan entre 60 y 70 euros. Además, se pasan rápidamente de moda o sale una versión mucho mejor. Es decir, son demasiado caros, por lo que en periodos como el navideño debe vigilarse su consumo.

Este tipo de ocio tiene una visión muy negativa en los adultos, ¿son todos los videojuegos peligrosos para el menor?

Los niños se están formando y no pueden asimilar muchas imágenes y contenidos, pero no se pueden demonizar todos los videojuegos. Sin embargo, tienen muy mala prensa y esto se debe al realce que hacemos de los que son extremadamente violentos. Pero sólo son una parte de la verdad, porque existen otros juegos asumibles, como los de deportes, los que enseñan al usuario a aprender a tocar la guitarra o a cantar, que no hacen ningún tipo de daño. Asimismo, hay otro sector emergente que es el de los juegos serios, que están preparados para formar a profesionales como enfermeros, bomberos o profesores. Así, se ejercitan de manera virtual y van desarrollando sus capacidades.

¿Se utilizan ya este tipo de productos?

Sí, por ejemplo el F9 de Cataluña es un grupo de trabajo que está desarrollando videojuegos sobre matemáticas, historia o arte para los alumnos. Se llama Age of empire y con él se aprenden muchas asignaturas. Su aplicación es muy positiva.

¿Cómo han evolucionado los videojuegos en los últimos años?

Los videojuegos nacen en 1940, cuando los pilotos de EEUU quieren hacer simulacros virtuales para reducir accidentes. De esta manera, en 1970 surgió un juego de ping-pong, que era muy primitivo. Poco a poco, salieron algunos más violentos, pero que simplemente se dedicaban a matar marcianos o comecocos. El problema es que la evolución de los videojuegos violentos ha sido extraordinaria en los últimos años y ahora se asesina a personas.

¿Es extrema la violencia que se muestra en cierto tipo de juegos?


Hay una generación que puede calificarse como ultraviolenta. La sangre salta por las pantallas, descuartizas a zombies, atropellas a ancianas o a embarazadas. En BioShock , por ejemplo, se implica el jugador de una manera total a través de la música y los diálogos, al igual que en el Counter Strike . El usuario se mete en la pantalla para manejar el arma y se acaba creyendo que el que mata es él.

¿Es cierta la relación entre el desarrollo de la agresividad y el sexismo tras largas horas de exposición ante la pantalla?


Sí, determinados videojuegos, como los que inducen al consumo de drogas, son perjudiciales para el desarrollo convencional de los menores. Hay un código denominado Pegi para proteger a los niños del contenido de estos productos. El problema es que es voluntario y suscita bastantes confusiones. En un estudio realizado por el Defensor del Menor en 2005, se demuestra que el 70% de los menores confiesan que juegan con videojuegos para mayores de 18 años. Es decir, que este protocolo es un coladero, al igual que la Ley del Tabaco o del Alcohol.

¿Consiguen saltarse los menores todas estas medidas de protección?

Sí, porque es un código deontológico, nada más. Ningún padre debería de estar tranquilo pensando que, como hay una Ley del Tabaco que impide el consumo de los menores de 18 años, éstos no van a fumar. Lo mismo tendría que pasar con los videojuegos, que los progenitores controlaran más a sus niños. El 70% de los padres no conocen los juegos violentos que consumen sus hijos y éstos tienen mil maneras para conseguirlos.

¿Qué riesgo real entraña el uso incontrolado de los videojuegos?

Los niños no pueden estar expuestos a cierta temática, al fomento de la violencia y sexismo, por ejemplo. En la actualidad, más del 40% de los menores tienen una consola en su cuarto, por lo que la desinformación de los padres sobre a qué dedican sus hijos el tiempo de ocio es absoluta. No existe ningún tipo de control, porque éstos han dimitido como educadores o como tutores. La distancia de la brecha digital hace que aumente el problema y este hecho no puede servir de excusa para dejar de vigilar al menor.

¿Pueden surgir adicciones a estos productos?

No creo que haya tanto adicto como enganchado . Es peligroso que dejen de relacionarse con otras personas, de hacer los deberes o de estar con la familia por jugar. Sin embargo, pienso que, en muy pocas ocasiones, el problema va más allá.

¿Es fundamental el control de padres y educadores para evitar este tipo de patologías?

Tiene que haber una implicación, porque cuanto más pequeña es la persona menos control tiene sobre el tiempo. Puede pasar tres horas ante la consola y no se entera ni de los minutos que ha perdido frente a la pantalla.

¿Qué aspectos positivos destacaría sobre los videojuegos?

La utilización de ellos en el aula, la formación de determinados profesionales y los que se usan para mostrar a los niños y adolescentes los problemas del mundo. Existe uno que se llama Puedo parar la deportación y sirve para enseñar a los inmigrantes y a la ciudadanía en general cómo son las leyes en EEUU, es decir, aporta consejos.

El juego continuado, ¿tiene relación con el sedentarismo y el aislamiento?


Con el sedentarismo sí, pero no tanta con el aislamiento, porque juegan en grupo y es tema de conversación en las aulas.

¿A qué edades tiene más riesgo el menor de engancharse a un videojuego?


Cuanto más pequeño, hay más problemas. No obstante, influye a todas las edades, puede tener efectos tanto en adultos como en menores, chicos y chicas y personas de distinta clase social.

fuente: noticiasdegipuzkoa.com