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martes, 6 de septiembre de 2011

El control parental es necesario, pero sin invadir la intimidad de los adolescentes

Según Asunción Rodríguez Sacristán, psiquiatra infantil y forense, miembro de la Sociedad Italiana de Psiquiatría y de la Sociedad Española de Psiquiatría Legal, «el ciberacoso está prácticamente sin legislar. Los menores y jóvenes están absolutamente indefensos ante el ciberacoso y todo el control no puede recaer sobre los padres. Creo que hay una responsabilidad por parte de los políticos. (...) El Estado debería garantizar el control de los menores en Internet. Es escandaloso que la familia de la niña de Utrera agredida por un joven que conoció en la Red avisara a la Policía Local y no hubiera una red de prevención en este momento para detectar a ese individuo y buscarlo. Debe protegerse a los menores víctimas del ciberacoso, igual que se hace con las mujeres maltratratadas o acosadas. Debe haber un cambio legislativo para que eso no suceda y también deberían articularse programas específicos de detección, protección y defensa de menores acosados en la Red.»

Para Rodríguez Sacristán los padres deben controlar el uso que sus hijos menores hacen de la tecnología, ya que «todo control es poco cuando estamos hablando de menores. El problema es cómo se hace eso sin invadir la intimidad de los adolescentes

Además, la psiquiatra advierte sobre los padres que publican las fotos de sus hijos menores en redes sociales, a la vista de cientos de amigos. «Eso debería prohibirse», afirma tajante. «Muchos padres exponen a sus hijos públicamente sin una responsabilidad y conciencia de los peligros que entraña. El Defensor del Menor debería elevar quejas sobre ese riesgo y pedir responsabilidades a quien corresponda. Una cosa es que muestres fotos de tus hijos menores a la familia a través de Internet y otra que las cuelgues en una red social con miles de amigos porque hay quienes sufren psicopatías y buscan en Internet un perfil de menores desprotegidos.»

Ante las adicciones a Internet y los videojuegos, aconseja: «Poner límites. Un niño no puede estar con la Nintendo diez horas sin control. Insisto, el problema no son las nuevas tecnologías, sino el mal uso que se hace de ellas.» En concreto sobre los videojuegos la psiquiatra advierte: «Los niños no deben usar esos juegos durante la semana porque deben estar concentrados en los estudios. Durante el fin de semana no deberían estar más de dos horas seguidas y según en qué edades. Además, no hay que olvidar que muchos de esos juegos provocan irritabilidad, excitación nerviosa y cansancio cuando se abusa de ellos, lo que es agotador desde el punto de vista neurológico.»

Fuente: ABC

martes, 21 de junio de 2011

Madres y padres que luchan por el cierre de una red social que promueve el anonimato de los adolescentes

Formspring es una especie de foro o red social online basada en comentar y responder que permite que los chicos publiquen sus peores opiniones de manera anónima. Esto es un problema para los adolescentes —sobre todo para las chicas—, que tienen la opinión de sus pares como algo fundamental en sus vidas.

Stacy Peña cuenta su experiencia de 4 meses —una pesadilla, en sus palabras— con esta red social. En su opinión esta red es realmente terrorífica porque además de los comentarios crueles, asquerosos, humillantes o retorcidos que se publican, nunca sabes si quien los publica es el chico que se sienta a tu lado en clase o un desconocido de 40 años.

Su hija estuvo realmente enganchada a esta red y pese a los castigos que recibía, seguía intentando entrar a leer qué ponían los demás acerca de ella. Según Peña, el peligro de este web está precisamente en que se ceba en la preocupación nº 1 de muchas niñas: "saber qué piensan de ellas los demás". Para las adolescentes cuya autoestima se está aún desarrollando, saber si se es popular o no leyendo los mensajes de Formspring puede ser una auténtica obsesión.

Peña lo describe como la tradicional pared del baño del colegio pero elevado a la enésima potencia, y concreta los peligros en el ciberbullying que facilita. Además de los ataques personales es frecuente encontrar comentarios de tipo sexual.

A la hija de Stacy Peña sus padres le tuvieron que prohibir usar esta red social, y ella lo comprendió. Pero había un problema: aunque algunos amigos asumieron la misma decisión, otros seguían usándolo y difundiendo los comentarios por otras vías.

Stacy Peña promueve ahora que se cierre Formspring y anima a darlo a conocer entre padres y educadores. Aunque los responsables tienen un mecanismo para dar de baja cuentas en casos de amenazas o ciberbullying no es fácil de encontrar, opina, y además los chicos pueden crearse otra cuenta en cuestión de segundos. El web, creado a finales de 2009, tiene ya más de 20 millones de usuarios y más de 3 millones lo visitan cada día. La empresa responsable ha obtenido recientemente 11 millones y medio de dólares de financiación. El web ha sido relacionado incluso con casos de suicidio.


Fuente: Common Sense Media

miércoles, 4 de febrero de 2009

"Es preciso educar a nuestros hijos en el buen uso de Internet"

Blanca Fernández-Galiano es Directora de Agenda Activa. Como abogada, asegura haber encontrado numerosas tropelías, algunas derivadas en delitos y en vulneraciones de derechos fundamentales. "Es por lo que estoy tan sensibilizada. He tenido la oportunidad de analizar muchos casos sucedidos por la falta de conocimiento y de percepción de lo que puede constituir un delito en Internet".

Aún aportando grandes ventajas y oportunidades, Internet "encierra un gran peligro para los niños, pues es un lugar donde todas las puertas están abiertas para entrar en sitios donde pueden aprender mucho y bueno pero también pueden entrar en sitios donde pueden aprender mucho y malo sobre temas que en absoluto son adecuados para su edad".

"Considero de vital importancia la concienciación. La concienciación dirigida, por un lado, a abrir los ojos frente a estas amenazas de manera que la seguridad de nuestros hijos cuando navegan por Internet se convierta en algo prioritario como parte de su educación. Y por otro lado, dirigida a enseñarles el valor de sus datos como algo inherente a su persona, como si se tratase de su alma, su corazón, sus ojos o sus manos. Que sientan que si les despojan de esa propiedad, les están causando una lesión. Enseñarles a apreciar la posesión de un derecho fundamental que les pertenece y a que sepan identificar ese sentimiento de desazón cuando se vulnera".

¿Cuál es el panorama actual?

Según Blanca Fernández-Galiano, el panorama actual es que disponemos de un inmenso espacio donde concurren tres elementos fundamentales:

1.- La información que fluye sin apenas barreras.

2.- Los delitos en Internet. Los menores, al colgar determinados vídeos en youtube con contenidos que atentan, por ejemplo contra el honor o la intimidad de las personas, actúan pensando que se trata de un juego sin ser conscientes de que podrían están cometiendo un delito en Internet, tal como apunta Jorge Flores, coordinador de PantallasAmigas.

3.- La comunicación. A ese espacio donde fluye todo tipo de información se ha unido una nueva forma de comunicación. Hasta hace muy poco las relaciones de nuestros hijos estaban restringidas al ámbito familiar y de los amigos más cercanos, del entorno del colegio, de las vacaciones o del barrio. En la actualidad, con la aparición de las redes sociales, las relaciones de los niños y adolescentes se han vuelto internacionales y a través de Internet se han abierto a todo el mundo. Pero lo peligroso de este tipo de comunicación reside en que no sabemos quién se esconde detrás de cada nick. Herramientas como los blogs, el Messenger, Facebook, fotolog, tuenti, etc, excelentes medios de comunicación, mal utilizados pueden convertir en “tapaderas” para pederastas y extorsionistas.

4.- El entretenimiento. Internet ofrece una amplia gama de sitios que contienen juegos, actividades y divertimentos que los hacen muy atractivo para los niños, pero que en multitud de ocasiones vienen acompañados de publicidad subliminal y en los que para acceder a ellos los niños tienen que dar sus datos personales.

¿Cuál es la problemática?

La inseguridad en la red con los peligros que ello conlleva.

Situaciones tales como abusos de adultos a menores, ingerencias en la vida privada y familiar de los menores, insultos, coacciones, pederastia, sectas, pornografía, racismo, violencia, drogas, etc, son muy corrientes en la actualidad y están al alcance de cualquiera.

Sin duda, la capa social más desprotegida frente a estas amenazas es la compuesta por los menores de edad y adolescentes, por tres razones fundamentalmente:

1 - Fácil obtención de los datos. Los menores ceden sus datos continuamente en Internet y a menudo sin ningún pudor. Sitios como fotolog y Facebook, contienen multitud de datos de menores, nombres, apellidos, teléfonos, imágenes, gustos, aficiones, actividades, etc. y lo hacen generalmente de forma gustosa, sin molestarse o preguntarse qué se puede hacer con sus datos – lo que sí suele ocurrir cuando hablamos de un adulto-.

2 - Mayor vulnerabilidad ante publicidad engañosa. Se sienten confiados en el trato con la gente y ceden ante cualquier tipo de promoción que les beneficie y les genere interés. No alcanzan a ver el peligro o la indefensión en la que se encuentran. En definitiva, son un blanco fácil, los niños son un sector muy sensible.

3- Son usados para obtener información adicional. Es frecuente que a través de los menores se quiera y logre obtener información personal de otros miembros de su familia, los cuales no facilitarían dicha información por sí mismos

El desconocimiento acerca del valor que tienen sus datos personales implica que, en la mayoría de los casos, los niños los faciliten de forma altruista y confiada, lo que conlleva un gran beneficio para las empresas que comercian con ellos y se lucran con esta práctica, así como un gran peligro para nuestra intimidad personal y familiar.

El menor no tiene la suficiente información acerca del derecho fundamental que le asiste y la importancia de proteger sus datos frente a cualquier tercero que pueda solicitarlos.

De ahí se derivan graves consecuencias y peligros tanto para el menor como para el adolescente, materializadas en casos como acosos en “chats”, estafas a sus familias, obtención de un perfil de la persona desde sus primeros años de vida,…

LA SOLUCIÓN: Educar y concienciar.

El derecho al honor, a la intimidad familiar y a la propia imagen cobran mayor importancia cuando los afectados son menores de edad.

La Convención sobre los Derechos del Niño (nov. 1989) dice que “ningún niño será objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques ilegales a su honra o reputación”

Por eso, la solución radica en la educación en estos valores. Sin embargo EDUCAR, con MAYÚSCULAS, en y para los derechos del Niño, no significa un mero enseñar leyes, sino transmitir y contagiar convicciones y valores de conducta.


Fuente: internautas.org