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miércoles, 4 de febrero de 2009

"Es preciso educar a nuestros hijos en el buen uso de Internet"

Blanca Fernández-Galiano es Directora de Agenda Activa. Como abogada, asegura haber encontrado numerosas tropelías, algunas derivadas en delitos y en vulneraciones de derechos fundamentales. "Es por lo que estoy tan sensibilizada. He tenido la oportunidad de analizar muchos casos sucedidos por la falta de conocimiento y de percepción de lo que puede constituir un delito en Internet".

Aún aportando grandes ventajas y oportunidades, Internet "encierra un gran peligro para los niños, pues es un lugar donde todas las puertas están abiertas para entrar en sitios donde pueden aprender mucho y bueno pero también pueden entrar en sitios donde pueden aprender mucho y malo sobre temas que en absoluto son adecuados para su edad".

"Considero de vital importancia la concienciación. La concienciación dirigida, por un lado, a abrir los ojos frente a estas amenazas de manera que la seguridad de nuestros hijos cuando navegan por Internet se convierta en algo prioritario como parte de su educación. Y por otro lado, dirigida a enseñarles el valor de sus datos como algo inherente a su persona, como si se tratase de su alma, su corazón, sus ojos o sus manos. Que sientan que si les despojan de esa propiedad, les están causando una lesión. Enseñarles a apreciar la posesión de un derecho fundamental que les pertenece y a que sepan identificar ese sentimiento de desazón cuando se vulnera".

¿Cuál es el panorama actual?

Según Blanca Fernández-Galiano, el panorama actual es que disponemos de un inmenso espacio donde concurren tres elementos fundamentales:

1.- La información que fluye sin apenas barreras.

2.- Los delitos en Internet. Los menores, al colgar determinados vídeos en youtube con contenidos que atentan, por ejemplo contra el honor o la intimidad de las personas, actúan pensando que se trata de un juego sin ser conscientes de que podrían están cometiendo un delito en Internet, tal como apunta Jorge Flores, coordinador de PantallasAmigas.

3.- La comunicación. A ese espacio donde fluye todo tipo de información se ha unido una nueva forma de comunicación. Hasta hace muy poco las relaciones de nuestros hijos estaban restringidas al ámbito familiar y de los amigos más cercanos, del entorno del colegio, de las vacaciones o del barrio. En la actualidad, con la aparición de las redes sociales, las relaciones de los niños y adolescentes se han vuelto internacionales y a través de Internet se han abierto a todo el mundo. Pero lo peligroso de este tipo de comunicación reside en que no sabemos quién se esconde detrás de cada nick. Herramientas como los blogs, el Messenger, Facebook, fotolog, tuenti, etc, excelentes medios de comunicación, mal utilizados pueden convertir en “tapaderas” para pederastas y extorsionistas.

4.- El entretenimiento. Internet ofrece una amplia gama de sitios que contienen juegos, actividades y divertimentos que los hacen muy atractivo para los niños, pero que en multitud de ocasiones vienen acompañados de publicidad subliminal y en los que para acceder a ellos los niños tienen que dar sus datos personales.

¿Cuál es la problemática?

La inseguridad en la red con los peligros que ello conlleva.

Situaciones tales como abusos de adultos a menores, ingerencias en la vida privada y familiar de los menores, insultos, coacciones, pederastia, sectas, pornografía, racismo, violencia, drogas, etc, son muy corrientes en la actualidad y están al alcance de cualquiera.

Sin duda, la capa social más desprotegida frente a estas amenazas es la compuesta por los menores de edad y adolescentes, por tres razones fundamentalmente:

1 - Fácil obtención de los datos. Los menores ceden sus datos continuamente en Internet y a menudo sin ningún pudor. Sitios como fotolog y Facebook, contienen multitud de datos de menores, nombres, apellidos, teléfonos, imágenes, gustos, aficiones, actividades, etc. y lo hacen generalmente de forma gustosa, sin molestarse o preguntarse qué se puede hacer con sus datos – lo que sí suele ocurrir cuando hablamos de un adulto-.

2 - Mayor vulnerabilidad ante publicidad engañosa. Se sienten confiados en el trato con la gente y ceden ante cualquier tipo de promoción que les beneficie y les genere interés. No alcanzan a ver el peligro o la indefensión en la que se encuentran. En definitiva, son un blanco fácil, los niños son un sector muy sensible.

3- Son usados para obtener información adicional. Es frecuente que a través de los menores se quiera y logre obtener información personal de otros miembros de su familia, los cuales no facilitarían dicha información por sí mismos

El desconocimiento acerca del valor que tienen sus datos personales implica que, en la mayoría de los casos, los niños los faciliten de forma altruista y confiada, lo que conlleva un gran beneficio para las empresas que comercian con ellos y se lucran con esta práctica, así como un gran peligro para nuestra intimidad personal y familiar.

El menor no tiene la suficiente información acerca del derecho fundamental que le asiste y la importancia de proteger sus datos frente a cualquier tercero que pueda solicitarlos.

De ahí se derivan graves consecuencias y peligros tanto para el menor como para el adolescente, materializadas en casos como acosos en “chats”, estafas a sus familias, obtención de un perfil de la persona desde sus primeros años de vida,…

LA SOLUCIÓN: Educar y concienciar.

El derecho al honor, a la intimidad familiar y a la propia imagen cobran mayor importancia cuando los afectados son menores de edad.

La Convención sobre los Derechos del Niño (nov. 1989) dice que “ningún niño será objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques ilegales a su honra o reputación”

Por eso, la solución radica en la educación en estos valores. Sin embargo EDUCAR, con MAYÚSCULAS, en y para los derechos del Niño, no significa un mero enseñar leyes, sino transmitir y contagiar convicciones y valores de conducta.


Fuente: internautas.org