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viernes, 28 de noviembre de 2008

"El 70% de los padres no conocen los videojuegos violentos que consumen sus hijos"

El catedrático de la UPV,Félix Etxeberria, cree necesario que los padres controlen a sus hijos a la hora de elegir un videojuego para evitar los "ultraviolentos", aunque defiende la capacidad edicativa de los viodeojuegos.


¿Qué videojuegos recomendaría como regalo de Navidad para los menores?


Aconsejo, en primer lugar, que haya un control sobre estos productos, porque algunos son buenos para el niño y otros muy perjudiciales como los violentos, sexistas o racistas. Los padres tienen que tener en cuenta cuántas horas pasa el menor delante de una pantalla al día (ordenador, móvil, televisión). Estos juguetes son muy caros y oscilan entre 60 y 70 euros. Además, se pasan rápidamente de moda o sale una versión mucho mejor. Es decir, son demasiado caros, por lo que en periodos como el navideño debe vigilarse su consumo.

Este tipo de ocio tiene una visión muy negativa en los adultos, ¿son todos los videojuegos peligrosos para el menor?

Los niños se están formando y no pueden asimilar muchas imágenes y contenidos, pero no se pueden demonizar todos los videojuegos. Sin embargo, tienen muy mala prensa y esto se debe al realce que hacemos de los que son extremadamente violentos. Pero sólo son una parte de la verdad, porque existen otros juegos asumibles, como los de deportes, los que enseñan al usuario a aprender a tocar la guitarra o a cantar, que no hacen ningún tipo de daño. Asimismo, hay otro sector emergente que es el de los juegos serios, que están preparados para formar a profesionales como enfermeros, bomberos o profesores. Así, se ejercitan de manera virtual y van desarrollando sus capacidades.

¿Se utilizan ya este tipo de productos?

Sí, por ejemplo el F9 de Cataluña es un grupo de trabajo que está desarrollando videojuegos sobre matemáticas, historia o arte para los alumnos. Se llama Age of empire y con él se aprenden muchas asignaturas. Su aplicación es muy positiva.

¿Cómo han evolucionado los videojuegos en los últimos años?

Los videojuegos nacen en 1940, cuando los pilotos de EEUU quieren hacer simulacros virtuales para reducir accidentes. De esta manera, en 1970 surgió un juego de ping-pong, que era muy primitivo. Poco a poco, salieron algunos más violentos, pero que simplemente se dedicaban a matar marcianos o comecocos. El problema es que la evolución de los videojuegos violentos ha sido extraordinaria en los últimos años y ahora se asesina a personas.

¿Es extrema la violencia que se muestra en cierto tipo de juegos?


Hay una generación que puede calificarse como ultraviolenta. La sangre salta por las pantallas, descuartizas a zombies, atropellas a ancianas o a embarazadas. En BioShock , por ejemplo, se implica el jugador de una manera total a través de la música y los diálogos, al igual que en el Counter Strike . El usuario se mete en la pantalla para manejar el arma y se acaba creyendo que el que mata es él.

¿Es cierta la relación entre el desarrollo de la agresividad y el sexismo tras largas horas de exposición ante la pantalla?


Sí, determinados videojuegos, como los que inducen al consumo de drogas, son perjudiciales para el desarrollo convencional de los menores. Hay un código denominado Pegi para proteger a los niños del contenido de estos productos. El problema es que es voluntario y suscita bastantes confusiones. En un estudio realizado por el Defensor del Menor en 2005, se demuestra que el 70% de los menores confiesan que juegan con videojuegos para mayores de 18 años. Es decir, que este protocolo es un coladero, al igual que la Ley del Tabaco o del Alcohol.

¿Consiguen saltarse los menores todas estas medidas de protección?

Sí, porque es un código deontológico, nada más. Ningún padre debería de estar tranquilo pensando que, como hay una Ley del Tabaco que impide el consumo de los menores de 18 años, éstos no van a fumar. Lo mismo tendría que pasar con los videojuegos, que los progenitores controlaran más a sus niños. El 70% de los padres no conocen los juegos violentos que consumen sus hijos y éstos tienen mil maneras para conseguirlos.

¿Qué riesgo real entraña el uso incontrolado de los videojuegos?

Los niños no pueden estar expuestos a cierta temática, al fomento de la violencia y sexismo, por ejemplo. En la actualidad, más del 40% de los menores tienen una consola en su cuarto, por lo que la desinformación de los padres sobre a qué dedican sus hijos el tiempo de ocio es absoluta. No existe ningún tipo de control, porque éstos han dimitido como educadores o como tutores. La distancia de la brecha digital hace que aumente el problema y este hecho no puede servir de excusa para dejar de vigilar al menor.

¿Pueden surgir adicciones a estos productos?

No creo que haya tanto adicto como enganchado . Es peligroso que dejen de relacionarse con otras personas, de hacer los deberes o de estar con la familia por jugar. Sin embargo, pienso que, en muy pocas ocasiones, el problema va más allá.

¿Es fundamental el control de padres y educadores para evitar este tipo de patologías?

Tiene que haber una implicación, porque cuanto más pequeña es la persona menos control tiene sobre el tiempo. Puede pasar tres horas ante la consola y no se entera ni de los minutos que ha perdido frente a la pantalla.

¿Qué aspectos positivos destacaría sobre los videojuegos?

La utilización de ellos en el aula, la formación de determinados profesionales y los que se usan para mostrar a los niños y adolescentes los problemas del mundo. Existe uno que se llama Puedo parar la deportación y sirve para enseñar a los inmigrantes y a la ciudadanía en general cómo son las leyes en EEUU, es decir, aporta consejos.

El juego continuado, ¿tiene relación con el sedentarismo y el aislamiento?


Con el sedentarismo sí, pero no tanta con el aislamiento, porque juegan en grupo y es tema de conversación en las aulas.

¿A qué edades tiene más riesgo el menor de engancharse a un videojuego?


Cuanto más pequeño, hay más problemas. No obstante, influye a todas las edades, puede tener efectos tanto en adultos como en menores, chicos y chicas y personas de distinta clase social.

fuente: noticiasdegipuzkoa.com